Rubén Pozo nos presenta «50town» [Entrevista]

Ruben Pozo por Sara Irazabal

Entrevistamos a Rubén Pozo con motivo de la publicación de ’50town’, nuevo álbum y gira junto a su banda Los Chicos de la Curva.

Pocos músicos encarnan con tanta autenticidad el alma del rock nacional como él. Con más de veinticinco años de trayectoria —desde Buenas Noches Rose y el fenómeno generacional de Pereza hasta una sólida carrera en solitario—, Rubén Pozo ha construido un camino propio basado en canciones con verdad, guitarras al frente y una conexión honesta con el público. 50town marca un punto de inflexión vital y artístico: un disco que mira al presente, celebrado sobre el escenario junto a su nueva banda, Los Chicos de la Curva, con la energía intacta y la pasión de siempre.

Mireya Martín (El Backstage Mag): ¿Qué te sigue dando vértigo al subirte a un escenario?

Rubén Pozo: Me da vértigo que suene mal, por cuestiones técnicas, mala acústica de la sala o lo que sea, y no poder disfrutarlo. Estoy tocando con la mejor banda que he tenido, Los Chicos de la Curva, y estamos preparados para dar lo mejor pase lo que pase. Pero mola más oírse guay y tocar con gusto, claro.

Estoy tocando con la mejor banda que he tenido, Los Chicos de la Curva.

M.M: ¿Qué cambia en una canción con el paso de los años?

R.P: Si la canción no ha resistido el paso del tiempo, pues se nota. Suena más a nostalgia y sólo con eso para mí no es suficiente. También a veces escribiste versos que no sabías muy bien qué querían decir en el momento y con el tiempo, de repente, caes en la cuenta. A veces, las canciones son mágicas y crecen contigo en el tiempo. Si son de las buenas están vivas y siempre parece que las escribiste ayer por la noche.

M.M: ⁠¿Qué parte de la gira te sigue emocionando y cuál se te hace más cuesta arriba?

R.P: El viaje de vuelta se me hace cuesta arriba. Hay una hora y media al principio en la que se va hablando con alegría de lo bien que ha salido todo, suena música guay que entra muy bien por la mañanita y tal, pero a las cinco horas eso es una furgoneta llena de músicos cansados deseando llegar a su casa y darle un abrazo a su pareja, su perro o lo que sea. 

M.M: ¿Qué tiene este álbum que no tenían los anteriores?

Los duendes que me hacen las canciones mientras duermo han estado especialmente finos en esta entrega y me han regalado un material especialmente bueno por mi 50 cumpleaños.

M.M: ¿Dirías que este disco mira más hacia atrás o hacia dentro?

R.P: Creo que mira más hacia afuera. He llegado al medio siglo de vida y miro a mi alrededor y veo lo que he perdido, lo que he ganado, lo que me falta y lo que me sobra. En cualquier caso lo que no es 50town es un disco que mire hacia atrás. No tiene ningún atisbo de nostalgia en plan «Yo hice la E.G.B.».

He llegado al medio siglo de vida y miro a mi alrededor y veo lo que he perdido, lo que he ganado, lo que me falta y lo que me sobra.

M.M: ⁠¿Hay alguna canción del disco que te haya costado especialmente terminar de componer?

R.P: A «La última canción» le cambié la letra de las estrofas dos veces. La música y los acordes del estribillo me salieron desde el principio pero me costó encontrar el enfoque y el tono lírico en las estrofas. La historia, lo que estoy contando. Me alegro de no haber tirado la toalla porque ahora es de mis preferidas y un final de disco que me requete-encanta.

M.M: Cuando empiezas a escribir, ¿sueles partir más de una emoción o de una frase?

R.P: Creo que en general empiezo desde una emoción. Trato de escribir rápido en ese momento para escribir desde la emoción y no desde lo que recuerdo que era esa emoción. Otra veces, las menos, tengo una música que me sugiere una emoción y trato de que la cosa funcione. Al final, todo se resume a que la canción funcione y que parezca escrita en el momento, según está sonando. Que no se note el trabajo que lleva detrás.

M.M: ¿Qué significa hoy «tener éxito» para ti?

R.P: Que los duendes de las canciones me sigan regalando canciones que me encanten tanto que quiera compartirlas con todo el mundo.

M.M: ¿Sientes que el público conecta con este disco desde el mismo lugar que tú?

R.P: Pues no sé que decir. Está viniendo gente a las presentaciones a la que doblo en edad y creía que con un disco con este título no iba suceder. Y ahí están dándolo todo. También gente que ronda los 50, claro. Y más mayores. El equipo de proyecto que somos estamos gratamente sorprendidos con ello. Hay gente de todas las franjas de edad y vienen a escuchar y casi no sacan el móvil. Estamos teniendo un público de 10, la verdad.

M.M: Si pudieras hablar con el Rubén de cada una de esas etapas, ¿qué crees que aprendiste en Buenas Noches Rose, qué te enseñó Pereza, y qué te está enseñando ahora tu camino en solitario?

He tenido mucha suerte profesionalmente. Siempre he trabajado con amigos del alma super talentosos. Ahora también. Aquí sigo.

R.P: He tenido mucha suerte profesionalmente. Siempre he trabajado con amigos del alma super talentosos. Ahora también. Aquí sigo. La fuente de las canciones sigue manando y tocar la guitarra con una banda que me da bola sigue siendo lo que más me gusta del mundo. Los dioses a veces me han apretado las clavijas pero la verdad es que están siendo benévolos conmigo. Gracias, tíos.

Los dioses a veces me han apretado las clavijas pero la verdad es que están siendo benévolos conmigo. Gracias, tíos.

Puedes escuchar a Rubén Pozo y los Chicos de la Curva en su Gira 50town 2025/2026 en las siguientes ciudades. Celebremos su medio siglo de vida con sus mejores canciones en directo.

Entrevista: Mireya Martín

Compartir