Flavio Rodríguez presenta TORNADO [Entrevista]

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Charlamos con Flavio Rodríguez con motivo del lanzamiento de su nuevo álbum «TORNADO». El artista de Barcelona, uno de los máximos exponentes del R&B en castellano, regresa con un disco introspectivo y maduro que rinde homenaje al sonido del hip–hop de los 90’s con un concepto inspirado en el cine Neo–Western con el camino del hombre adulto como hilo conductor.

Mireya Martin (El Backstage Mag): TORNADO tiene una identidad muy marcada. ¿Tenías claro desde el principio cómo querías que sonara?

Flavio Rodríguez: Yo empecé a hacer canciones siguiendo la estela de mi anterior disco Boyband. Era un disco bastante pop y friendly para cualquier oyente disfrutón de la música. Empecé un poco así y rápidamente tuve que parar porque yo no sé trabajar haciendo canciones, digamos, al aire. Yo necesito un concepto. Y necesito tener un concepto muy sólido porque si no me da ansiedad, me pierdo y creo que no estoy creando como a mí me gusta. No estoy creando una obra, sino que estoy haciendo cosas al aire y me perturba un poco. Entonces, paré y le di una vuelta. Empecé a investigarme a mí mismo, las cosas que había hecho, lo que estaba haciendo, quién era yo como persona… Un poco de introspección. Me apetecía hacer un disco de la edad que tengo, un poco más maduro, más adulto. Y nunca lo había hecho realmente, nunca. Siempre había hecho una música bastante adolescente y ligera. Me apetecía hacerlo, empecé a investigar y me gustó mucho todo lo que era el mundo del Neo-Western. Pero no el Neo-Western como estética de vaqueros y todo esto. Sino más como el concepto: el volver a casa, el forajido, el encontrarte con un mundo que ya no es el que tú conocías. Todo ese tipo de conceptos del neo-western. Hay una canción en la que hablo de “No es país para viejos” (No Country for Old Men) de Bardem. Jesse James también. Todo como películas, tanto Western como Neo-Western, para hilar ese camino del hombre adulto. En mi caso, pues soltero, músico… Y me fue perfecto a nivel conceptual para tener un camino y tirar de un hilo. Estéticamente me daba la sensación de que lo que más se acomodaba a ese lenguaje era el hip-hop. Y especialmente el de los 90’s. Nunca había hecho para mis álbumes hip-hop de los 90s. Y creí que eso empastaba perfecto con el concepto que quería hacer y así fue.

TORNADO es un disco inspirado conceptualmente del Neo–Western (No es país para viejos, Jesse James…) y habla de conceptos como volver a casa, el forajido o el encontrarte con un mundo que ya no es el que tú conocías.

M.M: ¿Necesitabas hacer Boyband para poder llegar a TORNADO?

F.R: Los artistas siempre necesitamos los pasos previos para llegar a donde estamos. Yo necesitaba hacer Boyband porque llevaba 15 años sin hacer música. Necesitaba también expresar esa alegría de volver a hacer música. Esa alegría de trabajar con gente joven. Aparte fue un álbum donde yo fui súper generoso y me entregué a los flows y a los palos de los demás. Y en TORNADO es todo lo contrario. No he hecho ninguna concesión y me he mantenido en mi concepto. Pero creo que es parte del proceso humano, ya no solo como artista.

M.M: En Boyband te acercabas mucho al estilo de cada colaborador. ¿En TORNADO has buscado que las colaboraciones se acerquen más a tu sonido?

F.R: Sí, pasó justamente eso. Yo lo hice con mucho gusto y me lo pasé muy bien. Me encanta ese álbum, me encanta Boyband, de hecho, creo que de toda mi discografía probablemente es mi disco favorito. Porque creo que es muy agradable, me parece que suena muy bien y está muy bien arreglado. Me encanta, creo que es mi mejor álbum. Y en este caso con TORNADO, llevé a todo el mundo a mi terreno menos a una persona que fue a Cruzzi. Cruzzi es indomable y él quería que sacáramos un single que fuera una balada, quería que fuera como un statement. En plan, vamos a sacar una balada ¾. Y eso a mí me encantó porque lo hicimos por la cultura al final. Podríamos haber hecho Amor ≠ Cristal Parte 2 y no lo hicimos. Y creo que dice mucho de él y también dice mucho de mí, claro.
De qué hicimos esto por la cultura y porque es lo que amamos, tanto él como yo.

Hicimos esto por la cultura, porque es lo que amamos.

M.M: En TORNADO el rap tiene bastante presencia a través de las colaboraciones. ¿Qué crees que aporta ese contraste con tu sonido R&B?

F.R: Yo entré en la cultura por el hip-hop cuando tenía unos 11 años. Y fue a partir de ahí que construí la persona que soy ahora gracias a la cultura hip-hop. Y de hecho tengo un montón de discos. Me encanta el hip-hop, forma parte de mi vida. Igual que el soul, el R&B, el dancehall, el afro, el jazz, el soul, el funk, un montón de cosas. Pero tengo que decir la verdad, mi puerta de entrada fue la cultura, fue el hip hop. Y para mí fue un homenaje muy bonito también. Yo creo que también me saqué una espina porque cuando en mi anterior etapa, en los 2000, el mundo del hip hop en España era terrible y yo lo pasé realmente mal. Tuve muchas luchas, muchas peleas por eso. Para mí ha sido como un desquite también poder juntar los dos mundos. Es como la colaboración con DJ Sweat, para mí personalmente es la más especial del álbum. Porque supuso juntar los dos mundos del R&B y del hip hop por fin en un tema.

El hip-hop forma parte de mi vida. Igual que el soul, el R&B, el dancehall, el afro, el jazz, el soul o el funk.

M.M: Desde Flaviolous (2007) hasta TORNADO (2026) has vivido varias generaciones del R&B y el hip hop. ¿Cómo has evolucionado con ellas sin perder tu esencia?

F.R: Nunca me lo he planteado. Yo creo que he ido haciendo, he hecho cosas terribles, he hecho colabos desastrosas. He hecho música buena, he hecho música mala. He tomado decisiones buenas, malas. Yo creo que no lo he planeado. He vivido lo mejor que he podido y he intentado siempre respetar la música. Hay veces que me ha salido bien y otras veces me ha salido de una forma terriblemente mal. Pero no había un plan. El plan ha sido vivir, viajar, conocer gente, ver películas, leer libros. No había plan. Yo supongo que también va con la personalidad de cada uno. El hecho de mantenerme en mi sitio para muchas cosas me ha supuesto un beneficio y supongo que para muchas otras me ha ido en contra. Pero no pasa nada. Creo que es lo que nos hace a todos. Cómo nos construye. A veces vives y depende de cómo sea cada persona tomas unas decisiones u otras. Yo estoy bien.

He intentado siempre respetar la música. El plan ha sido vivir, viajar, conocer gente, ver películas, leer libros… No había plan.

M.M: ¿Qué colaboración de Boyband crees que habría encajado en TORNADO y cuál de TORNADO habría encajado en Boyband?

F.R: En el disco de TORNADO, justamente, estuve en Granada con Pepe y Vizio porque en el tema de Jesse James, el estribillo yo lo escribí para que lo cantara Pepe, no para que lo cantara yo. De hecho, si prestas atención, incluso suena un pelín aflamencado, más de lo que yo lo haría. Y el plan era que cantara Pepe el estribillo y que el segundo verso sería un rap de Vicente. Tú piensa que Pepe y Vizio para mí son hermanos, son familia, igual que Cruzzi. Son gente que amo, los conozco desde que empezaban. Y estuve en Granada con ellos para hacer ese tema. Ya estaba al límite de mis tiempos y lo hemos dejado para el próximo. No pasa nada, pero sí que me hubiera encantado ver a Pepe y Vizio, la verdad.

En Boyband no puedo pedir más. ¿Qué más puedo pedir? Si tengo a todos los artistas que me gustan. Entonces no puedo pedir más. Y de TORNADO al final me gusta porque es gente con la que no he trabajado, gente bastante emergente también. Pero yo creo que está bien así. Y ahora ya para el próximo tendré que hacer un mix de amigos y de nuevos talentos. Pero sí, en el próximo disco, por ejemplo, quiero que salga otra vez la Blacky, porque es como mi hija, y en TORNADO no estuvo, por no repetir. Pero en el próximo quiero que esté 100%.

M.M: ¿Hay algún artista actual de R&B español en el que te veas reflejado cuando empezabas?

F.R: Creo que son contextos muy diferentes. El artista, digamos, de R&B número uno en España, que es Maikel Delacalle, ha tenido una trayectoria que yo no tuve. Cuando yo lo conocí, que era chiquitito, cuando cantaba covers de Justin Bieber en YouTube yo sí que podía en ese momento verme reflejado. Pero, claro, al segundo que empezó a sacar música, él se disparó. Él hizo cosas que yo nunca haré, de hecho. Ha trabajado con productores internacionales que flipas. Ha ganado premios. Ha hecho cosas loquísimas. Ha traspasado lo que es el R&B. Se ha convertido en otra cosa. Y yo no llegué a eso. Yo creo que me siento un poco identificado con todos, pero es que el contexto es tan distinto que no te podría comparar, la verdad.

El artista de R&B número uno en España, que es Maikel Delacalle, ha tenido una trayectoria que yo no tuve y ha hecho cosas que yo nunca haré.

¿Quién sería el Justin Bieber español? ¿Abraham Mateo? Un chico que sea capaz de cantar a ese nivel que tiene Justin Bieber, que tenga esa musicalidad, que tenga esa vertiente pop, pero siempre con un pie en la cultura… Es muy complicado. Aquí no existe, yo creo. Yo creo que no existe.

¿Quién sería el Justin Bieber español? ¿Abraham Mateo?

De hecho, en España, en la música siempre se ha penalizado mucho estar sobrecualificado. Siempre se ha penalizado mucho cantar bien o hacer algo muy bien. Hemos sido un país donde las grandes bandas, los grandes cantantes número 1 menos Pablo Alborán, Rosalía y cuatro más, siempre han sido gente con un talento muy justo. Y yo creo que eso solo pasa en España. Eso no pasa ni en Latinoamérica, ni en Francia, ni en Italia. Yo solo lo he visto aquí

En España, siempre se ha penalizado mucho estar sobrecualificado, cantar bien, o hacer algo muy bien.

⁠M.M: ¿Qué tiene hoy el R&B español que soñabas que tuviera cuando empezaste?

F.R: En España en mi época, éramos cuatro gatos, dos gatos o menos. Y haciéndolo bien, complicadísimo. Ahora hay mucha gente talentosa. Hay mucha gente que lo hace muy bien, muy bien. Te podría dar una lista grande. Desde Dailos, Sofi de la Torre, Daniela Garsal, Aleesha… Me voy a dejar un montón y me van a matar. Hay un montón de gente que canta muy bien. Lo que pasa que creo que no sabría cómo explicarte, pero me da la sensación de que hay como un run run de que el R&B no vende tickets o no da dinero. Algo así, ¿no? Y entonces entramos en un paradigma súper extraño. Que al final los que llevan la bandera del R&B o los que hacen canciones de R&B son Cruzzi, Rels B, Choclock… pero al final es un tipo que hace música pop. La gente que tiene el talento no se atreve y los que, digamos, que tienen otro talento para rapear o lo que sea, sí que se atreven y les flipa. Y a ellos sí que les funciona y a los otros no les funciona. Es una cosa extraña.

También hay un problema en España, yo creo que es el que se confunden las cosas. El R&B no es una estética, es una intención. Entonces eso es la base para entender cómo funciona. O sea, el R&B no es un tipo de ritmo como el reggaetón o el dancehall o no es una manera de hacer las cosas como en el hip hop. Es una intención. Por eso, si SZA el disco que sacó estaba nominada a mejor disco de R&B, no de indie pop. Estéticamente ese disco era indie, pero ella tiene una intención a la hora de interpretar y a la hora de ejecutar que es R&B. Y a mí me sabe mal porque la gente que tiene mucho talento a veces como que huye de esa intención y prefieren tener como una intención más de urbano, latino, que esa, porque creen que esa no les va a funcionar. Entonces estamos como en ese loop infinito. Bueno, yo realmente no sé si vende tickets o no vende tickets, o si da dinero o no da dinero. Lo que sí sé es que la gente que puede hacerlo, toda no, pero hay mucha gente que sí que puede hacer eso, no lo hace por miedo o por cosas de los fans. No lo sé, es complejo. La verdad que da para estudiarlo eso.

El R&B no es una estética, un tipo de ritmo o una manera de hacer las cosas. Es una intención.

Yo creo que a todo el mundo le gusta Closer, de Ne-Yo ¿no? O Chris Brown o Rihanna. Rihanna hace R&B, Beyoncé, The Weeknd. The Weeknd es un artista del que todo el mundo ha escuchado algún tema. Es extraño. No lo sé. Yo creo que debe tener también que ver con que igual aún no estamos ready para en la música urbana escuchar gente a lo mejor dándose un mensaje de una forma cantada con esa intención, ¿sabes? Igual aún nos chirría escuchar a un hombre hablar de amor cantándolo y armonizándolo y haciéndolo bien encima. Yo creo que igual aún como sociedad musical no estamos ready. No lo sé. Estamos más cómodos con otro tipo de personajes.

M.M: Muchas veces se te ha definido como “el pionero del R&B español”. ¿Qué significa para ti esa etiqueta?

F.R: Yo es que no soy el pionero. No lo soy. Ha habido gente antes que yo. Lo que pasa que quizás yo lo que soy es el primero que ha tenido una carrera, giras, que ha conseguido siempre tener un sonido claro y una estética R&B pura. Por eso sí que puede ser que me llamen el pionero, pero antes que yo ha habido otros, que han hecho lo que han podido, porque al final ninguno teníamos referentes, ¿sabes? Pero yo creo que me llaman el pionero por eso, pero no porque yo haya sido el primero. Primeros ha habido muchos otros. Cuando era pequeño ya había gente que lo hacía. Simplemente creo que lo he llevado a otro nivel. Me sabe mal a quien le sepa mal que diga esto, pero creo que es verdad. Soy el primero que ha cuidado la producción para que suene de una forma concreta, que ha buscado la forma de componer, intentando imitar las fórmulas americanas… Yo creo que es por eso. Fui el primero que tuve presencia en la época en MTV, que tuve giras, que trabajé mucho con el hip hop… Y las cosas que pasaron antes de mí fueron bastante más primitivas. Puede ser por eso, pero yo el primero no fui. Fui el primero que igual se lo tomó en serio.

No soy el pionero del R&B en español. Soy el primero que ha tenido una carrera, giras, un sonido claro y una estética R&B pura. Creo que lo he llevado a otro nivel. He cuidado la producción para que suene de una forma concreta, y he buscado la forma de componer intentando imitar las fórmulas americanas.

M.M: ¿En qué países de habla hispana sientes que conecta más tu música? ¿Ves posibilidades de crecer en otros mercados manteniendo el castellano?

F.R: Siempre he pensado que es importante expresarte en tu lengua y de la forma que te puedes expresar 100%. La gente española que canta en habla inglesa, yo la respeto un montón, pero eso es un problema porque piensa que estás compitiendo con los mejores del mundo en general. El porcentaje de música en la radio británica, ya solo británica, es casi el 80%. Es muy difícil que una persona no británica, o americana suene en Inglaterra, por ejemplo. En Estados Unidos, si eres latino, no van a entender por qué haces R&B, por ejemplo. Ellos considerarán que tienes que hacer música latina. Y así todo. Es un poco complejo. Y Latinoamérica, bueno, en mi otra época, en mi otra etapa, yo tenía muchos fans en Chile, sobre todo en México. Lo que pasa es que en esa época no pude cruzar el charco. Nunca se dieron las circunstancias. Y ahora con Spotify, etcétera, y con la suerte de colabos que tengo, sí que sueno ahí también, claro. Lo que pasa es que me gustaría mucho, me encantaría poder colaborar con gente de otros países latinos. Pero está complicado también, es difícil, porque si ya en persona hacer que la gente se levante, coja el micro, lo monte, se escriba un trozo y te lo graba y te lo mande, imagínate que no puedes estar detrás todo el día, entonces ya se complica todo. Pero me encantaría, claro que sí.

Es importante expresarte en tu lengua y de la forma que te puedes expresar 100%

M.M: ¿Cómo es el proceso de composición de Flavio Rodríguez?

F.R: Pues la verdad que en mi otra etapa musical era muy rapero. Me daban un beat ya terminado, o yo elegía un beat terminado y componía sobre eso. Últimamente nos ponemos en casa, sacamos unos acordes guays, sacamos unas melodías. Empezamos a hacer arreglos sobre esas melodías, empiezo a escribir. Es como todo mucho más orgánico, como todo más a la vez. Me gusta más. Y sobre todo me gusta componer con gente, o en el estudio, en mi casa, pero con gente, en ese ambiente, ¿sabes? Yo no tengo ese rollo de 8 millas, de la libreta, en el autobús, yo solo no me gusta hacer música. Me gusta estar en el ambiente, al menos con un género, pero me gusta estar como en un ambiente musical. Lo que tengo a lo mejor pensado, o voy escribiendo anotaciones de temas que me gustaría hablar, o de situaciones, o de cosas así, como ese estilo. O una película, o no sé qué. O palabras sueltas, pero no escribo si no estoy en el ambiente. Eso no sé por qué lo he cambiado. Antes hacía las canciones en mi casa, me ponía los cascos, escribía, lo que sea. Ahora no, ahora me gusta estar con, al menos con un ingeniero, pero me gusta estar con alguien, irme grabando, ir probando cosas, tocando, quitamos, ponemos esto, no sé qué, no sé. Me siento mucho más cómodo. He perdido independencia, pero es que me siento mucho más cómodo. Me hace mucho más feliz currar con gente.

Últimamente para componer nos ponemos en casa, sacamos unos acordes, unas melodías, empezamos a hacer arreglos, empiezo a escribir… es todo mucho más orgánico. Y sobre todo me gusta componer con gente en un ambiente musical.

Entrevista: Mireya Martin
Maquetación: Blonde Poulain

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