Tras desgranar recientemente la llegada de Solar, el disco que marca un punto de inflexión en la carrera de Vikxie, charlamos con el artista madrileño para profundizar en su nuevo universo musical.
Hoy, Vikxie nos revela en exclusiva los detalles de este proceso creativo justo antes de su momento clave: el concierto de presentación de este 30 de abril en la Sala Clamores de Madrid. Estamos a solo unos días de vivir la energía de Solar en directo; una cita imprescindible. Puedes hacerte con tu entrada aquí.
Os dejamos con sus palabras.
Mireya Martín (El Backstage Mag): El 30 de abril presentas el disco en la Sala Clamores. Mas allá del concierto, ¿Qué te gustaría que la gente se llevara esa noche después de verte en directo?
Vikxie: Lo primero y lo más importante es pasar un rato agradable de música, compartir tanto las canciones nuevas como las antiguas, que el público que venga disfrute e intentar conectar con la gente. Por otro lado, darle forma física al trabajo que estaba haciendo en los últimos meses. Siempre es bonito cómo se interpreta, enseñarle a la gente lo que he podido hacer y lo que he hecho en el estudio. Así es como me lo he imaginado y así es como suena en directo.
M.M: En tu nuevo disco colaboras con artistas como Rubén Pozo o con Roy Santana entre otros. ¿Qué tienen esas canciones que pedían ser compartidas y no hechas en solitario?
V: La canción con Rubén Pozo la grabamos hace muchísimo tiempo y la teníamos ahí guardada y un poco perdida. Era para un proyecto que luego no salió adelante. Es una canción de mi cuarto disco «Adrenalina», y luego hice esta versión con Rubén. Llamé a Rubén para felicitarle por su nuevo disco ’50town’, que me había encantado. El día que lo estrenaba me lo escuché en casa y en la charla me acordé de la canción y le dije: «Tío, por cierto, tengo esta canción, además tenemos un pequeño videoclip grabado en el estudio que no he sacado todavía. ¿Qué te parece si la meto aquí?…» Nos pareció bien a los dos y ya está. Algo natural. De hecho, no he utilizado la canción con fines de marketing sino que la canción ya estaba ahí y quisimos enseñarla.
Por otro lado, Roy Santana es mi bajista que ha tocado con Playa Cuberris, luego está César de Coco que es de Yogures de Coco, y Alberto Peto que tocaba con los Fesser. Esos fueron la banda con la que hice el último concierto de Eclipse y tenía esas dos canciones: Mutantes, que está en el disco Eclipse; y Cielo Cibernético, que está en este disco. Además de estar grabadas en mi casa por mí, producidas por mí… quería probarlas en estudio a un nivel clásico y enseñarle a la gente: «Mira, esto lo he hecho yo solo de esta manera; y esto está hecho de la manera clásica con cuatro músicos en el estudio de grabación». ¿Cuál te gusta más? Tú decides. No me parece que una canción sea mejor o peor que la otra.
Además de tener las canciones grabadas en mi casa y producidas por mí; quería probarlas a un nivel clásico con músicos en el estudio de grabación. Enseñárselas a la gente y qué decidan cuál les gusta más.
M.M: Si tuvieras que explicar este nuevo disco sin hablar de música, ¿qué historia cuenta realmente?
V: Tener que explicar las cosas siempre es un poco molesto. Muchas veces no está todo tan planificado como para tener una idea concreta. A veces, hacemos las cosas y las enseñamos precisamente para que la gente las adquiera y las absorba como a ellos les venga bien y a ellos les guste. Son un conjunto de canciones que hablan de transformación. He tenido tiempo de aprender muchas cosas nuevas y de ponerlas en práctica. Lo he hecho además desde una calma y una tranquilidad que no he tenido oportunidad en todos los años anteriores que me llevo dedicando a esto. Lo he hecho sin ningún tipo de ánimo de: «Buah, voy a hacer el mejor disco de mi vida…» sino que me he dedicado a aceptar lo que me estaba pasando, los cambios que estaban viniendo en mi vida y los he ido plasmando en pequeños fragmentos en las canciones. Así que es un disco de transformación que habla de quitarse cosas virtuales de encima y desconectarse de lo que nos están metiendo por los ojos. De abrir los ojos. Es como un renacimiento y una transformación.
«Solar» habla de transformación. Me he dedicado a aceptar lo que me estaba pasando, los cambios que estaban viniendo en mi vida y los he ido plasmando en pequeños fragmentos en las canciones.
M.M: ¿Cómo ha cambiado tu forma de componer y producir con los años? Mirando a tus discos anteriores, ¿qué dirías que has aprendido en ese proceso que has aplicado directamente en Solar?
V: Mi forma de componer va evolucionando conmigo. Yo no soy consciente de ello a la hora de escribir canciones. Cuando no tienes un estudio a mano, normalmente compones con una guitarra, con un piano, con otro instrumento que tengas a mano y a partir de ahí con melodía y tal te vas haciendo una construcción en la cabeza, una idea de la canción. Igual que en «Con la Suerte en los Talones» todas las maquetas de los otros discos las he hecho en casa y hay algunas canciones que han surgido de un ritmo de batería. En Eclipse, Street Fighter, que es una canción así como un poco discotequera o en Solar, Metamorfosis. Empecé a componerla creando un ritmo de batería muy disco y muy divertido. No es que cambie mi forma de componer, sino que tengo otras herramientas delante que me hacen probar cosas nuevas. Compongo desde un piano, desde una guitarra o desde un ritmo de batería de formas muy distintas.
Mi forma de componer va evolucionando conmigo. Compongo desde un piano, desde una guitarra o desde un ritmo de batería de formas muy distintas.
M.M: Siempre has ido bastante a tu rollo, sin seguir modas. ¿Alguna vez has sentido presión por encajar más en lo que estaba sonando o has tenido claro desde el principio que ese no era tu camino?
V: Si, hubo un momento en el que estuve unos meses largos trabajando con un manager, y su punto de vista era precisamente el de intentar modelarme un poco musicalmente para algo que encajasen más con lo que estaba sonando en el momento. Y obviamente, no funcionó. Uno de esos ejemplos es la canción de Huellas, que ahora ya no está la primera versión. Existe solamente en YouTube. Es una producción con esa idea que tenía este señor en particular para que encajara yo un poco más, y como aquello no funcionó, he tenido claro cuáles son mis limitaciones y cuáles son los caminos que tengo abiertos para seguir creciendo. Así que Huellas ha sido una canción que he retomado, la he producido y la he tocado como yo la hubiese hecho desde un principio. Voy un poco a mi rollo porque es lo que sé hacer. Si tengo que hacer las cosas para encajar en un sitio, creo que no funcionarían… por lo menos, para mí no funcionan.
Voy un poco a mi rollo porque es lo que sé hacer. Si tengo que hacer las cosas para encajar en un sitio, creo que no funcionarían. Por lo menos, para mí no funcionan.
M.M: ¿Qué canción de Solar crees que va a encajar más en directo y cuál es la más difícil de llevar al escenario?
V: Todas las canciones de Solar son un poco complicadas de llevar al directo, precisamente por haberlas grabado yo solo y de haber estado experimentando con tantos ruiditos, sonidos distintos de batería para cada canción, etc. Pero más difícil que eso, lo realmente difícil es hacer un repertorio cuando ya tienes 7 discos. No voy a tocar todo el disco entero, ni en la presentación, ni nunca. Aunque todos los músicos queremos tocar lo nuevo, lo último que hemos hecho y lo queremos enseñar… la gente no viene solamente a eso y yo lo sé porque porque he ido a ver a los Rolling Stones y han sacado discos buenísimos pero yo quiero escuchar Honkey Tonk Women o Tumbling Dice o canciones de los años 70. Y yo creo que también nuestro nuestra labor como músicos y como artistas es entretener y hacer disfrutar a la gente, y hay que tocar canciones que sabes que a la gente le gustan y que no se pueden quedar fuera. Pero yo creo que vamos a tocar cinco o seis canciones tanto de Eclipse como de Solar. Creo que funcionan todas bien, pero es verdad que siempre hay que hacer un poco de malabares, especialmente cuando has grabado el disco de la manera como lo he grabado yo.
Los Rolling Stones han sacado discos buenísimos, pero yo quiero escuchar Honkey Tonk Women o Tumbling Dice.
M.M: ¿Que cambia en Vikxie cuando pasa del estudio al escenario?
V: El estudio lo tengo en casa, es mi estudio y no tengo presión. No tengo un reloj, con lo cual expando los sonidos, pruebo cosas, lo vuelvo a cambiar, lo cambio hoy y lo vuelvo a cambiar mañana. Para hacerlo en directo tienes que hacerlo orgánico, tienes que tocar esas cosas con cuatro, cinco, o seis músicos. Si tienes la suerte de poder hacerlo con tanta gente, se vuelve todo más orgánico. Creo que los discos son más meticulosos en cuanto al sonido, especialmente ahora en la época en la que vivimos; y los directos son más guturales: son más de intestino, de tripa y corazón, todo mezclado… y hay que reducirlo a dos guitarras, un bajo y una batería. En directo, todo es más cañero, todo es más brillante, todo es más rápido y todo es más directo.
Los discos son más meticulosos en cuanto al sonido, los directos son más guturales: de intestino, tripa y corazón.

